Happily Ever After… Legen… (wait for it) …DARY!!!!
Lo que me ha pasado esta última semana me ha recordado mucho el estribillo de una canción de las Ronettes: “The best part of breaking up is when you know that you're making up”, que viene siendo algo así como “lo mejor de cortar es cuando sabes que te vas a reconciliar”.
Sabía que tarde o temprano “haría las paces” con Lost. Eso, sí, han tensado mucho la cuerda. Este “¿me perdonas?” que ha supuesto “Happily Ever After” ha llegado muy muy tarde. No me retracto de nada de mi diatriba de la semana anterior. Han sido 8 episodios insustanciales. ¿Alguien se acuerda ya de Dogen? ¿A quién le importa que la pelota de béisbol tuviera 108 puntadas? No se ha visto un prólogo tan largo en toda la historia de la televisión.
Era tal la hambruna de cosas excitantes que el episodio “Happily Ever After” se ha convertido en legen…dario.
Desmond ha vuelto a hacer una resucitación cardiopulmonar a la serie que parecía ya estar muerta. Lo hizo en la tercera temporada con “Flashes Before Your Eyes” y en la cuarta con “The Constant”. ¿Cómo nos iba a defraudar en la última temporada?
Todos y cada uno de los pelos de mi cuerpo se erizaron cuando Charlie y Desmond se quedaron uno frente a otro separados por un cristal bajo el agua. En aquel preciso instante deseé con todas mis fuerzas que la mano que extendía Charlie tuviera escrito el megamítico “Not Penny’s Boat”. Me conformaba con que en la realidad alternativa tuviera ese mensaje escrito. Pero lo que pasó fue todavía mejor: Desmond tiene un “flash” de ese momento de Through the Looking Glass. Y todo cambió. Me reconcilié. Volvemos a estar bien.
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