25 enero 2010

¡¡¡Por fin!!!


Pues sí que hay justicia en el mundo del espectáculo hollywoodiense. Michael C. Hall ha conseguido primero el Globo de Oro y luego el SAG como mejor actor por Dexter.
Estoy contenta de que por fin haya conseguido el reconocimiento, pero es triste pensar a qué precio.
Sabemos que su interpretación desde la primera temporada ha sido merecedora de estos premios y no se los han concedido. Siempre he tenido la sensación de que, en el fondo, la causa era no su interpretación, sino el papel que interpreta. Conozco gente a la que la serie le gusta pero tiene ciertos reparos morales para empatizar con un asesino en serie, que no tiene remordimientos por lo que hace y que disfruta encima. Creo que en el fondo a todos nos cuesta reconocer que el sentido de la justicia de Dexter nos tranquiliza aunque socialmente sea inaceptable. Tenemos miedo de que nos guste que alguien elimine a esos "errores de la justicia" sin una sentencia legal (porque juicio sí que tienen, lo celebra el propio Dexter antes de asesinarlos). Pero parece que el cáncer es capaz de hacernos perdonar cualquier cosa.
A pesar de todo, enhorabuena, te lo merecías, te lo mereces y, seguro, te lo merecerás...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pues sí amiga noventaynueve, es la misma hipocresía que hacía que Harry el Sucio fuera mal visto a ojos de la progresía allá por los 70 aunque ahora se haya convertido en un icono super cool. ¡Bien por Harry y bien por Dex!