31 enero 2010

Me rindo con Lost



Sí, ya no voy a hacer más "apuestas". Quedan dos días (!!!!) para el estreno de la sexta y última temporada de Lost y estoy desbordada.
Hace unos días perdí mi "virginidad" a la hora de leer spoilers. He leído mucho, aunque sea poco comparado con lo que se está publicando y se ha publicado. Ayer ya caí en lo más bajo y vi los primeros cuatro minutos del primer capítulo. Bueno, yo diría que vi los primeros segundos inéditos del primer capítulo (los que la habéis visto sabéis a qué me refiero).
He leído entrevistas en que se confirmaban algunas de mis apuestas. Por ejemplo que Ben en principio no estaba destinado a ser el "villano" que conocemos. Resulta que fue contratado para tres capítulos y les gustó tanto que decidieron hacerle el líder de los Otros. La misma teoría yo la aplicaba a Ethan. Ese fortachón con cara de bruto no podía ser un delicado médico.
La de vueltas que le he dado a por qué le contaron a Matthew Fox el final de la serie... ¿Por un cambio radical de aspecto? ¿Por una larga desaparición en la serie? Ahora ya me da igual.
Cuanto más leo (y veo) más tengo la sensación de que el final me va a decepcionar. De momento, esos pocos segundos nuevos que he visto del primer episodio ya lo han hecho. Han elegido el camino que todos nos imaginamos cuando vimos aquel mítico fundido a blanco. Y, personalmente, yo estaba acostumbrada a lo contrario. A que parece que va a ser una cosa y ni siquiera es lo contrario, sino algo que no te podías ni imaginar.
Una de las cosas que a mí más me interesa sobre la serie es saber si el final estaba pensado desde el principio o lo han ido elaborando sobre la marcha. Supongo que la razón será que quiero saber si me han estado tomando el pelo todos estos años. Pues bien, lees declaraciones de J. J. Abrams (que no sé a qué viene a estas alturas preguntarle a él) o de Carlton Cuse o Damon Lindelof y unos dicen que el final ya estaba pergeñado cuando crearon la serie y que se parece bastante a lo que pensaron. Otros, que hacia el final de no sé qué temporada visualizaron la imagen con la que acabaría la serie... Si no hay una respuesta clara al respecto es que o ni ellos mismos recuerdan cuándo se les ocurrió (cosa que es rara si desde el principio lo sabían), o que lo han ido improvisando. Resultado: tomadura de pelo, decepción.
Lo peor de todo es que soy fan, no sólo de Lost, soy fan en general. Y ser fan es como estar enamorado. Sabes que el objeto de tu deseo tiene defectos, puede que muchos, pero tú sólo te quedas con las virtudes.
Así que ahora quiero olvidarme de teorías y de apuestas. Quiero que me guste esta temporada, quiero enterarme de todo sin tener que recurrir a blogs de sabelotodos, quiero que acabe con respuestas (creo que nos las merecemos después de tantos años de fidelidad), quiero recordar esta serie con cariño…

P.S. Y puestos a querer, también quiero que, si vuelve a salir Michael, vuelva a morir, pero esta vez que no sea en off. Me gustaría oírle musitar “who are you people?” en su agonía, por supuesto, lenta y dolorosa. Lo mismo para Charlie y para Ben. Y, sí, voy a salir del armario. También me gustaría que muriera Jack. Debería haberlo hecho en el piloto, como estaba previsto en principio. Espero que no me decepcionen ;)

25 enero 2010

¡¡¡Por fin!!!


Pues sí que hay justicia en el mundo del espectáculo hollywoodiense. Michael C. Hall ha conseguido primero el Globo de Oro y luego el SAG como mejor actor por Dexter.
Estoy contenta de que por fin haya conseguido el reconocimiento, pero es triste pensar a qué precio.
Sabemos que su interpretación desde la primera temporada ha sido merecedora de estos premios y no se los han concedido. Siempre he tenido la sensación de que, en el fondo, la causa era no su interpretación, sino el papel que interpreta. Conozco gente a la que la serie le gusta pero tiene ciertos reparos morales para empatizar con un asesino en serie, que no tiene remordimientos por lo que hace y que disfruta encima. Creo que en el fondo a todos nos cuesta reconocer que el sentido de la justicia de Dexter nos tranquiliza aunque socialmente sea inaceptable. Tenemos miedo de que nos guste que alguien elimine a esos "errores de la justicia" sin una sentencia legal (porque juicio sí que tienen, lo celebra el propio Dexter antes de asesinarlos). Pero parece que el cáncer es capaz de hacernos perdonar cualquier cosa.
A pesar de todo, enhorabuena, te lo merecías, te lo mereces y, seguro, te lo merecerás...

14 enero 2010

Dexter, ponte bueno



Esta mañana me he llevado un disgusto que "pa qué". Mi jefe sólo me ha dado el titular, "Michael C. Hall tiene cáncer" y, de verdad, me he quedado petrificada. Vamos, como si fuera un amigo o un pariente. Menos mal que he profundizado en la noticia y ya me he enterado de que es un tipo de cáncer totalmente curable, que está ya en remisión y que va a asistir a los Golden Globes y los SAG. A ver si este año hay justicia en el mundo y le dan algún premio por "Dexter", que ya les vale.
Lo dicho, ponte bueno.

13 enero 2010

Los Otros son un McGuffin

Si no sabes lo que es un McGuffin, así es cómo lo define la Wikipedia: “MacGuffin es una expresión acuñada por Alfred Hitchcock y que designa a una excusa argumental que motiva a los personajes y al desarrollo de una historia, y que en realidad carece de relevancia por sí misma”. Lanzado el titular, voy a intentar argumentarlo.
Esta teoría hace tiempo que la manejo. Mi experiencia trabajando en series me llevó a una simple deducción. Cuando comenzaron a escribir Lost no sabían si iba a tener éxito o no. No sabían cuántos episodios iban a emitir. Suele ser habitual que las cadenas contraten un número pequeño de episodios y, si funciona, se renueva la temporada entera. Si no, se cancela y en enero, nueva serie. Con las series de episodios autoconclusivos no hay mayor problema. Si no se ha establecido un arco argumental la cancelación puede ser cuando a la cadena le venga bien. Pero en series como Lost no se suele dejar la trama sin resolver (en Estados Unidos, se entiende). Se han dado casos en los que, pese a la cancelación, se le ha dado un final a la serie.
Esta creencia me llevó a pensar en que nunca hemos estado tan cerca de saber el secreto de la isla como en la primera temporada. Más concretamente en los primeros episodios. Y mucho más concretamente en los episodios escritos (no emitidos) antes de que la cadena les comunicara que iban a continuar la temporada entera. De nada sirve llevar la trama por unos derroteros superintrincados para luego tener que cerrar todo deprisa y corriendo en un prematuro episodio final.
La verdad es que fue un poco tedioso saber la fecha exacta en la que ABC comunicó que contrataba la temporada entera de Lost. Con paciencia la encontré. La nota de prensa es del 20 de octubre de 2004. Coincidía con la emisión del quinto episodio “White Rabbit”.
Con estos datos comencé el segundo visionado de Lost. Aunque podía haber consultado en Internet el dato de cuándo aparecía Ethan en la serie, me divertía ir contando los episodios en los que no aparecía ningún “otro” y por tanto mi teoría de los “otros son un McGuffin” se iba confirmando. Fueron 8 episodios en los que no vimos a ningún otro ser humano en la isla aparte de los viajeros del 815. El único rastro de otro ser humano distinto a los losties fue la voz de una joven Rousseau, que bien podría estar muerta en aquellos momentos. Igual que los que construyeron la emisora desde la que se emitía su mensaje de socorro.
Creo que la primera vez que vemos a un “otro” (Ethan) es en el capítulo 9 “Solitary”, emitido el 17 de noviembre. Pero no sólo descubrimos a Ethan sino que también supimos de estos habitantes de la isla a través de la francesa que estaba viva!
El lapso de tiempo desde la emisión del capítulo 5 hasta la emisión del 9 también cuadraba con los plazos de escritura, preproducción, grabación y postproducción de una serie tan complicada como esta.
Ojo. Con esto no quiero decir que se sacaran de la manga la línea argumental de los Otros en menos de un mes. Seguramente la tendrían prevista y en stand by a la espera de la confirmación de la continuación de la serie.
Esta es mi apuesta. Sea lo que sea que esconda la isla, no tiene que ver con los Otros. Es como un truco de magia en el que con una mano se hace la maniobra y con la otra se atrae la atención del público, en esta ocasión y de momento, durante cuatro temporadas y media. Ya les vale.

07 enero 2010

Lost: El segundo visionado

Es una pena que no me acuerde de cómo se llamaba aquel becario. Era alto, pelo al cero. Llenábamos los tiempos muertos del trabajo hablando de series. Me dijo que había una serie nueva en Estados Unidos que me iba a gustar. Si ahora me encontrara con aquel becario, le daría mil gracias de cien maneras distintas.
En aquella época yo usaba la mula y encontré seis episodios de esa serie. Cuando los repasé para asegurarme de que no era porno, veía siempre a gente en un avión, sufriendo turbulencias muy violentas. Pensé que estaban mal numerados y que me estaba bajando siempre el mismo. Qué lástima de chica. Cuando me aseguré de que no era el mismo episodio y empecé a ver la serie con Charlie (mi chico, todavía no se me ha aparecido ningún difunto) sólo recuerdo que se nos rompieron las mandíbulas de las bocas tan abiertas que nos dejó el primer episodio.
Decir que Lost me ha cambiado la vida podría parecer exagerado. Pero, desde luego, ha cambiado mis rutinas, mi ocio, mi forma de ver la televisión. Con ella he aprendido muchas cosas como guionista. Estoy segura de que mi devoción por ella me ha acercado a muchas personas y puede que también me haya alejado de otras. Con Lost he redescubierto lo divertido que es ser fan. De no ser por Lost seguramente no habría empezado a buscar entre las novedades norteamericanas cada septiembre y no habría descubierto grandes series. O al menos las habría descubierto tiempo después, en formato 3:4, dobladas por amateurs, con cortes de publicidad exasperantes y a horas intempestivas en cualquier canal de televisión en abierto.
Así que a una serie a la que le debo tantos cambios y tanta diversión, no podía despedirla sin más. Se merecía que la homenajeara como se merece, con un segundo visionado, esta vez con calidad de dvd (legal por cierto) que terminara justo cuando se empiece a emitir su sexta temporada en Estados Unidos.
Pero también he de confesar que también me ha movido una segunda intención: descubrir los trucos de los guionistas. Hace tiempo que no me da por elaborar teorías sobre la isla. Hay mucha gente que ya se ha dedicado a eso de manera muy profesional. Algunas de las teorías que he leído me han producido tal esguince cerebral que hace tiempo que han dejado de interesarme. La respuesta a todos los misterios no puede ser tan complicada. Lost es una serie de una cadena generalista que, aunque arrastra a mucho freakie, no puede permitirse el lujo de dar respuestas que necesiten de gráficos y fórmulas para comprenderse. Por otro lado, tampoco quiero deducir la verdad en este segundo visionado. Sería demasiado fácil. Lo que me divierte es ir desgajando pequeñas cosas y que ellos me muestren el meollo cuando “el destino” se cumpla.
Es como una apuesta que hago a ciegas. Si cuando se termine la sexta temporada, tenía razón en algunas de estas cosas, estaré orgullosa. Puede que algunas de mis “apuestas” ya hayan sido confirmadas por los productores ejecutivos o guionistas. Ya he comentado que hace tiempo que no me meto a fondo en toda la información que circula por Internet. En cualquier caso, si no he acertado, sí que estoy sacando algo, la diversión que me está produciendo el proceso.
Esta es mi primera apuesta: Los otros son un McGuffin.

02 enero 2010

Grooovy Year 2010!

Hola!
Este año no vais a tener excusas para no poner en el ordenador mis fondos de escritorio. Había descuidado los formatos para portátiles, pero ya están aquí gracias a mi amiga Ana. Aquí tenéis el fondo para 1280x800 de resolución. Enjoy!